09 de Septiembre de 2010
 Inicio Artículos CdH
Relaciones Crecimiento Imagen Hogar Libros Profesión Consejería Otros
Los Top 5
Salmo 103:5 Rejuvenecerse como las aguilas
Pautas bíblicas para tomar decisiones
(1) El trabajo según la Biblia
Estética para el corazón
Soy madre, y mi Padre celestial es mi maestro
En la misma seccion
Año sabático: entrevista a Rut Calvo Tello
Sin trabajo...¿dónde está Dios?
La mujer cristiana y su negocio
¿Te planteas si el llamado misionero es para tí?
Los barcos de operación movilización
¿Estás preparada para los exámenes?

Página 1 de 2

Un año entero para encontrarte. Para indagar en lo que más te apasiona. Para concentrarte en tu crecimiento espiritual. Para romper con el agobio y la rutina y experimentar algo completamente nuevo.

Un puro lujo. ¿Quién se puede desenredar de sus compromisos – del trabajo, de los estudios, de los ministerios, del novio, o de la familia? ¿Quién puede tener la desfachatez de hacer semejante paréntesis en su vida?

Al parecer, los hebreos sí que pudieron en ocasiones. Dios instituyó descansos para Israel: un día a la semana; días seguidos de fiestas; un año sabático de descanso para la tierra cada siete años; un año de tranquilidad para recién casados; e incluso un año de jubileo cada 50 años en el que se cancelaban deudas, liberaban a los esclavos, y se devolvían tierras a sus propietarios originales.

Viendo el peso que da Dios al descanso, las actividades sabáticas se deberían reconsiderar. Sin embargo, existen unas cuantas trabas en torno al tema:

1. "No puedo estar un año sin hacer nada."


Un sabático, sin embargo, no es "hacer nada". Es cambiar de actividad, re-crearse. Un año sabático está abocado al fracaso si no tiene un propósito claro y una estructura para alcanzar esa meta.

Hay gente que negocia con la empresa para tomarse un tiempo para cuidar de sus hijos o para avanzar académicamente. Otras actividades sabáticas son:
apuntarse como voluntaria a una misión u ONG;
enfocarse en un discipulado intensivo;
dedicarse a trabajar y ahorrar en el caso de ser estudiante;
estudiar algo que no tenga que ver con la carrera propia;
aprender otra cultura e idioma.

2. "Es algo que sólo hacen los ricos. No puedo permitirme un año sin trabajar."


Tal vez los ricos sean de los pocos que puedan pasar un año a lo "viva la vida", pero no son los únicos que pueden disfrutar de un sabático. En primer lugar, un año sabático no excluye el trabajo. Y en segundo lugar, no hace falta un exceso de dinero para realizar un año sabático aunque sea en otro país. Con un poco de planificación, se puede trazar un presupuesto modesto para viajar a base de hostales, transporte barato, y supermercados.

3. "No me querrán contratar de nuevo en el trabajo."


Es una cuestión que sopesar, pero también puede sorprender la reacción contraria.

"A tu retorno, si te has preparado profesionalmente y te has hecho valer, podrás rehacer tu carrera" – dice Jordi Pomarol, director general de Mercer Human Resource Consulting en el momento de la entrevista, que decidió recorrer el mundo con su mujer. Actulidadeconomica.com dice que la empresa le apoyó y a los pocos meses de su vuelta fue ascendido.

4. "Sólo las solteras pueden hacer algo así."


Cuando mi marido decidió aprender inglés mejor para acceder a un seminario de habla inglesa, dedicamos nuestro primer año de matrimonio a trabajar en un hotel en Inglaterra. Sacamos el máximo partido a nuestros días libres, ya fuera conociendo el país, orando, o pasando el día leyendo en la biblioteca. Aunque inicialmente no lo planteáramos como tal, realmente fue un año sabático. Nuestros objetivos, además, se cumplieron: mi marido aprendió inglés, ahorramos dinero, y nos unimos como matrimonio.

[1][2] »Adelante»


  Comentarios

Cristianadehoy.com no es responsable del contenido de los comentarios

Número de comentarios: 1                                                                                                         

Mercedes dijo...

Esta es una idea muy interesante, ya no sólo para nosotras mismas sino también para nuestros hijos. Por lo menos eso es lo que yo estoy empezando a considerar desde que sé que algunas universidades americanas como Harvard o Yale aconsejan a los estudiantes hacer una año sabático antes de empezar a estudiar en la universidad.
Dicen que así los estudiantes estarán más maduros, experimentados en el mundo real, y mejor preparados para aprender, aparte que sabrán mejor lo que quieren estudiar. ¡¡¡Me encanta la idea!!

05.11.09 a las 17:24.                                                                                                              

Sobre el autor/a
Nombre: Elizabeth Clark Wickham
Ciudad: Granada, España
Bio: Es licenciada en Periodismo y coordinadora de esta página web. Comparte su corazón y hogar con su marido y dos hijos pequeños.
Busca artículos
Boletín novedades